no se bien porque lloro…

#G

No sé bien porque lloro… no lo entiendo del todo, no se supone que sea así. Tu partida no ha sido fácil y es claro que me duele tu frialdad, que te hayas ido de la nada y que ahora yo sea una perfecta desconocida e incluso una molestia.

No sé bien porque lloro… no eres la persona con quien querría estar, no me mereces y no fuiste capaz de reconocer mi valor.

No sé bien porque lloro… todo contigo fue siempre una gran duda, nunca pude abrirme del todo contigo. Constantemente me sentía juzgada, me lastimabas, me timabas… nunca me diste mi lugar, me excluiste de casi todos tus cÍrculos sociales incluyendo tu familia, en realidad creo que nunca fui quien quise ser para ti.

No sé bien porque lloro… no es la primera vez que te vas, ni la primera vez que me ilusiono contigo, tampoco la primera vez que me decepciono ni el serás el último hombre que pase por aquí y mi vida sigue – no eres el primero ni el ultimo, simplemente eres una piedra mas

No sé bien porque lloro… si ya sabía como eras, y ahorita volviste a ser el mismo de antes; un patán, mujeriego, rompecorazones – quien rayos me creí para poder cambiarte? / núnca vas a cambiar…

No s+e bien porque lloro… si ya lo sabía, tus amigos me lo dijeron, mis amigos lo veían, yo lo viví y tú también lo confirmabas. Me hiciste creer en ti y darle la espalda a todos, incluso a mi instinto.

No sé bien porque lloro… si tuve que aguantarme y tolerar las 101 cosas que no me parecían de ti, tienes mas defectos que yo y aún así me hacías sentir menos. Me llenaste de inseguridad y reconres…

No sé bien porque lloro… nuestra historia de amor no era perfecta, no tenemos millones de fotos juntos ni momentos especiales para compartir con otros, nuestra vida juntos en efecto era más aburrida – ya no salíamos tanto y sólo nos dedicábamos a nosotros, incluso nos peleábamos por que a ti te gustaba más salir sin mi

No sé bien porque lloro… si ya lo sabía. No ibamos a durar para siempre y lo sabía… yo tampoco quería – me hiciste desviarme de mi camino, yo ya sabía a donde iba y lo que quería… después de 2 años, un día decidiste regresar y yo ya no quería estar contigo (desde hace mucho tiempo) no sé porque regresaste!

No sé bien porque lloro… si sé que es lo mejor y hasta creo que me estás haciendo un favor… (es una verdad que “tú te lo pierdes y yo me lo ahorro” y hoy más que nunca, ese será mi moto – ahora más bien debería de acordarme de la gran mujer que soy, de cómo me desperdiciaste, de todo lo que gaste innecesariamente en ti, de todo lo que tuve que aguantar porque tú simplemente no creías en la caballerosidad y en darme mi lugar, de todas las veces donde no coincidíamos en valores, ideas e incluso gustos por la comida o por la música, o simplemente de lo infantil e inmaduro que eras – pero también es verdad que todo eso lo aguantaba y aun así quería estar contigo… que tonta he sido)

En realidad creo que lloro de coraje e impotencia, de tristeza y enojo a la vez… de haber dejado que jugaras conmigo una vez más, de no haber aprendido, de permitirme ser vulnerable contigo. De haberte dejado que destruyeras todo lo que estaba a mí alrededor y de haberte contado cosas que incluso me daban temor. De haberte abierto las puertas de mí casa, de mi cuerpo, de mi alma y de mi corazón…

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IN SICKNESS AND IN HEALTH – they say…

#G

Y estamos otra vez en las mismas… ya empiezó a pensar en masoquismo :/. No puedo darle otra explicación a seguir así o peor aún seguir aquí…

Se enfermó del estómago, el domingo de la semana pasada (hace 5 días) y ha estado peor que en cuarentena; hablamos poco, los chistes son escasos, su ánimo es pesimista y por supuesto no nos vemos…

Yo he tratado de estar al pendiente y preocuparme, pero lo único que recibo es un “sigo mal…”. Yo me siento egoísta pues me enojo por que no nos vemos, pero él tampoco muestra el mínimo interés… yo entiendo que esté enfermo pero no parece importarle o estar agobiado por la distancia;  lo peor es que efectivamente no es una situación donde corramos riesgo de infección… simplemente yo no soy requerida en su hábitat.

Me pongo a pensar y por supuesto que la situación sería diferente de mi lado, en el mejor de los casos él estaría todos los días en mi casa, preocupado tratando de hacerme sentir mejor… y si no de perdida dándose unas vueltas para saber cómo sigo… (pero las reglas para mí son distintas y otra vez me siento excluida...)

Para él las llamadas son suficientes; 1 vez al día claro por que más rebasarían el límite permitido para una sana conversación y mantenimiento de esta no-relación que llevamos.

No entiendo la necesidad que tengo de aguantarlo o porque mi corazón sigue soportando tantos desplantes… me siento mal por él, porque está enfermo y sé que se siente mal, que no puede hacer lo que le gusta – pero llega a un punto donde me doy cuenta que preocuparme por él es meramente mi sentimiento y responsabilidad como ser humano… por que como pareja no estoy ganando nada y yo lo hago sin recibir nada a cambio, pero es feo saber que a la otra persona no le interesa o  no lo agradece… que no te necesita y yo sólo pienso tonterías. Siento que no me quiere tanto, que no le importo, que claramente no le hago falta, que si nos vemos bien y si no también… de verdad soy tan imprescindible? Dónde está el cariño del que habla?

Mi corazón hace presión desde a dentro, me manda choques eléctricos para recordarme lo que no debería ser y que me están lastimando…grita y se mueve desde adentro para que yo reaccione! Lamentablemente sus esfuerzo son inútiles porque no saben negociar por mi mente y mis sentimientos… todos quieren cosas distintas y nadie me pregunta a mí, ellos hacen y deshacen a su antojo. Mi sentimientos no se controlan y sólo piensan en él… es difícil pelear contra ellos y discutir porque son muchos contra mi pequeño corazón y la mitad del cerebro que uso.  Mi corazón tiene experiencia y trata de sacarme adelante, pero generalmente sede ante las inclemencias de mis sentimientos… cada vez me convenzo de la mafia que son, probablemente tengan convenios y yo ni enterada, la verdad es que son muy hábiles y astutos pues logran convencerme cada que lo necesitan (un día de estos los voy a cachar…). Por otro lado está mi cerebro, él siempre toma decisiones muy sabias y sabe lo que quiere… es muy claro en su postura, pero evidentemente no tiene las armas suficiente para luchar… “la razón nunca tiene sentido en el amor”. El último es mi cuerpo, la verdad es que pocas veces lo escucho, él simplemente se deja llevar… no le gusta pelear y me cae bien – pero ya también lo cache que se lleva con los otros 2 malvados y probablemente sea parte de las emboscadas, pues de vez en cuando finge tener necesidades… y es cuando caigo. Mi cerebro es 1, el más inteligente y aun así él más débil… que paliza!

heart game